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NATURALEZA |
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Los bancales representan una estrategia singular de aprovechamiento de terrenos para cultivos en las escarpadas laderas de los valles y espacios montañosos con escaso suelo llano. Aunque en Gran Canaria hay otras zonas que presentan un alto número de bancales, es en la parte alta de la Vega, en la zona de Las Lagunetas donde mayor densidad de ellos existen. Conforman un singular plegamiento a las curvas de nivel, en un terreno muy cubierto por vegetación y comprendido entre los 850 y los 1.450 metros de altura. Los bancales más antiguos datan del siglo XVI y se emplazaron cerca de los manantiales de agua que abundaban en la zona, para luego seguir extendiéndose por las laderas conforme se generalizó el uso de canalizaciones. Más recientemente, al secarse alguna de estas fuentes, comenzó la explotación del acuífero mediante la apertura de pozos. Los estanques para almacenar el agua de riego son excavados en la roca en media ladera y el resto aprovechado por la agricultura, dando lugar a un paisaje agrario muy singular, integrado en el entorno, y constituye una muestra del ingenio y de la ingente labor constructiva de los maestros pedreros. |
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Éste es uno de los pocos barrancos de Gran Canaria por los que fluye agua de manera permanente. Nace en San Mateo y discurre por el noreste de la isla para venir a desembocar, aguas abajo, como Barranco de Guiniguada. Recibe su nombre debido a una galería oradada en la roca (mina) que trasvasa aguas desde la cuenca de Tejeda a la de Guiniguada. Esta humedad permanente, permite conservar vestigios de la vegetación de laurisilva y de la antigua infraestructura de aprovechamiento hidráulico, existentes en la zona. |
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La Vega de San Mateo es el municipio más alto de la isla de Gran Canaria, pues dentro de su territorio se alcanzan las mayores cotas de altitud, siendo la máxima la del Pico de las Nieves con 1.949'96 msnm. Además, su orientación al norte y su distribución entre las cotas de 800 y 1.950 metros, dentro de lo que se conoce como zona de medianías, propicia un ambiente muy húmedo con grandes contrastes térmicos. Ello provoca veranos calurosos y fríos inviernos con eventuales heladas nocturnas y abundantes precipitaciones que, en algunas ocasiones, han llegado ha ser en forma de granizo y/o nieve. Dichas precipitaciones oscilan entre los 1.000 mm de máxima y los 600 mm de media anual a los que habría que añadir unos 300 mm que se obtienen indirectamente por condensación del mar de nubes.
La orientación hacia el norte en la zona de medianías favorece la formación del mar de nubes, nubes de convección orográfica que forman los vientos alisios, húmedos y frescos provenientes del Atlántico, al chocar contra el relieve y condensarse el aire. Acompañando a este fenómeno, habitualmente al atardecer suele darse el llamado efecto Foehn con las nubes subiendo ladera arriba y bajando por la vertiente opuesta. Así, el mar de nubes se estanca entre las cotas de 800 y 1.500 metros de altura, refrescando el clima, alcanzándose unas temperaturas medias no inferiores a 22 grados centígrados en verano y alrededor de 13 grados en invierno. |
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La Cruz de Tejeda, por su ubicación en el centro geográfico de la isla, antaño fue una encrucijada de caminos. Todavía a finales de los años treinta no era una entidad consolidada, aunque en sus inmediaciones existían algunas parcelas de cultivo abandonadas y una cruz. También era zona encuentro de rebaños de ovejas y cabras que pastoreaban en la zona en los meses estivales. Pero después de 1938, cuando se contruye el albergue de montaña diseñado por el artista grancanario Néstor Martín Fernández de la Torre, este enclave pasa a convertirse en un punto de referencia turística para toda la isla.
Acceso principal al Parador.
Tempestad petrificada: Roque Bentayga desde la Cruz de Tejeda.
Pozo de nieve Los Canónigos (1699).Hoy llegan hasta este lugar carreteras desde San Mateo, Tejeda y Artenara, y desde él parten una buena red de senderos, antiguos caminos Reales rehabilitados, que tenían la misión de comunicar los pagos que hoy nos acercan cómodamente las carreteras. Se sitúa a 1.509 msnm en la Degollada de Constantino, al pie de la montaña del mismo nombre.
El lugar recibe el nombre por la cruz labrada en piedra verde que viene a señalar el epicentro de la isla. Alrededor de ella encontramos un hotel rural, varios restaurantes y diversos puestos de venta de productos locales entre los que destacan las traperas, el bienmesabe y el mazapán de Tejeda.
Junto a la cruz, se levanta el Parador de Cruz de Tejeda, cuyo lado norte ocupa parte del suelo del municipio de San Mateo, mientras que la parte sur hace lo propio con el de Tejeda. El edificio, antiguo albergue de montaña, fue levantado en 1937 por el Cabildo Insular, siguiendo el diseño de Néstor, transformándolo más tarde, en 1968, en Parador Nacional hasta el año 1980 que perdería tal condición para pasar a ser hostería manteniendo en funcionamiento únicamente el restaurante y la terraza-mirador. Actualmente se encuentra cerrado y sometido a un proceso de reforma para su reapertura completa y reincorporación a la red española de Paradores Nacionales prevista para finales del años de 2007. |
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Los pinares empiezan a aparecer a partir de los mil metros conforme nos acercamos a la cumbre, en la que el Pico de las Nieves, atalaya privilegiada del mar de nubes que se forma en medianías, y altura máxima del municipio, lo es también de la isla con sus 1.949,96 metros. |
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Saliendo de San Mateo hacia la cumbre nos encontramos una desviación hasta Montaña Cabreja (1.000 msnm) lugar desde el que se contempla una bella panorámica del centro-norte de la isla de Gran Canaria, desde la cumbre hasta Las Palmas de Gran Canaria, y donde se ha instalado un restaurante mirador que nunca ha llegado a funcionar. Aquí existe desde 1995 un observatorio astronómico amateur, validado por la Unión Astronómica Internacional (IAU) con el código MPC J45, que lo habilita para trabajos oficiales de investigación astronómica, además de las actividades de divulgación que realiza. |
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Desde el pico de las Nieves (1.950 msnm), perfectemente reconocible por el edificio que presenta una gran bola mimetizada, perteneciente a una estación militar de vigilancia aérea, se obtienen unas espléndidas vistas de toda la zona cumbrera. También conocido como Pozo de las Nieves, debe este lugar su nombre al canónigo de la Catedral José de Leive que ideó la construcción de varios pozos en el siglo XVII para conservar la nieve que caía esporádicamente algunos años, aún así con más frecuencia que en la actualidad, para su posterior traslado a Las Palmas. Descubiertos en 1998 y terminados de restaurar en 2003, hoy se conservan el pozo de Los Canónigos, que data de 1699 y el cercano pozo Grande, primer pozo de nieve que se excavó en Canarias (en 1694).[11]
En este lugar, tras las instalaciones militares, podremos encontrar una sorprendente atalaya, levantada sobre el cañadón del Jierro, con una espectacular visión de la caldera de Tirajana y las playas del sur. Volviéndonos, podremos ver el Roque Nublo y el pico del Teide, en la vecina isla de Tenerife. |
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Desde la Cruz de Tejeda, el paisaje desciende hacia la hondonada de Las Lagunetas que es atravesada por el Barranco de la Mina. Al norte del municipio encontramos sus zonas más escrapadas, como el caserío de Las Lagunetas y, por encima de este, Aríñez y su presa. Al otro lado, al sur, el pago de Cueva Grande. El resto de la superficie municipal presenta un relieve más plano socavado por barrancos y pequeños valles cuya orografía no es muy acusada. El verdor de los valles y laderas de la Vega es casi permanente, y sus tierras están explotadas con diversos cultivos y árboles frutales. El municipio se eleva desde los 800 metros de altura, dentro de la medianías, hasta la zona de cumbres del Macizo Central, donde se dan las mayores elevaciones de la isla, el Pico de las Nieves (1.949,96 m), Los Pechos (1.951 m) y Roque Redondo (1.921 m). |
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La estratégica situación y las bellas panorámicas que se pueden observar desde la Cruz de Tejeda, proporcionan a este lugar un especial atractivo. La tempestad petrificada que bautizara Miguel de Unamuno, surgida de una caldera hundida, labrada por las aguas e inundada por lavas volcánicas. En este impresionante paisaje, destacan los roques que vinieron a taponar los cráteres, entre los destacan el Roque Nublo (1.700 msnm), símbolo de Gran Canaria, el Fraile o el Bentayga. |
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Fotos de Vega de San Mateo
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